domingo, 6 de agosto de 2017

Mientras el Rey de España paseaba por Palma ha muerto una persona sin techo

 Dos mundos paralelos

Mientras el rey de España paseaba con su familia una persona sin techo de Palma de Mallorca de 51 se moría en la vía pública y la policía nacional en silencio procedió rápido a levantar el cadáver para que el paseo del rey siga por la ciudad. La autopsia practicada al cádaver reveló que el varón falleció a causa de un golpe de calor. Culpamos al calor, al frío como de costumbre y de nuevo silencio hasta que se muera la siguente persona sin hogar.

En España cada seis días muere una persona sin techo y nadie asume responsabilidades por estos asesinados disfrazados por este sistema opresor. D.E.P. compañero, este pequeño espacio al menos pone nombre a esta muerte silenciada.

Fuente: Ultima Hora ES   



La crisis multiplica los sin techo en Rio y manda a la calle incluso a ejecutivos

Vilmar Mendonça fue gerente de Recursos Humanos de varias empresas en Brasil, pero desde hace un año y medio vive en las calles de Rio de Janeiro, como miles de víctimas de la crisis en la "Ciudad Maravillosa".

Mendonça perdió su trabajo en 2015 y se mantuvo un tiempo con ahorros pero, a sus 58 años, duerme ahora en un banco frente al céntrico aeropuerto Santos Dumont, deja algunas pertenencias en una oficina bancaria de la que es cliente, se asea en baños públicos y subsiste de la comida que reparten varias ONG. 

"Es una situación terrible, pero no tuve otra alternativa", dice a la AFP este ejecutivo delgado, divorciado y sin hijos de Itajaí (Santa Catarina, sur), mientras examina ofertas de trabajo en su computadora gracias al wifi del aeropuerto. 

Con gafas de montura, camisa formal y zapatillas modernas, Vilmar no aparenta ser uno de los miles de sin techo de esta bella ciudad de seis millones de habitantes.
A finales de 2016, la alcaldía de Rio contabilizaba 14.279 personas en situación de vivir en la calle, el triple que en 2013.

Setenta de ellos tienen estudios superiores, como Vilmar, que se licenció en administración de empresas en Sao Paulo y trabajó para la filial de una multinacional.
Su situación refleja la ferocidad de una recesión que dejó 13,5 millones de desempleados, así como el presente de la ciudad que hace sólo un año inauguraba con pompa los Juegos Olímpicos.
"En una situación así, nadie quiere estar cerca tuyo", comenta.

Como muchos, no contó su situación a casi nadie. Cree que será pasajera y se esfuerza en no decaer.
De día, hace ejercicio, lee en cafés-librerías, escribe en su cuenta de Facebook -donde aparece con traje y corbata- y va a entrevistas de trabajo en las que compite con cientos de candidatos más jóvenes.

De noche, se pone ropas sencillas y una gorra para pasar desapercibido mientras se acolcha sobre el banco, cerca de las cámaras de seguridad del aeropuerto.
"Intento estar solo para no perder el foco de mi vida, porque si empiezo a juntarme con otros, puedo empezar a convivir con cosas que no quiero, como alcohol, drogas o suciedad", afirma.

- Funcionarios sin paga -

Aunque en Rio casi todos desvían la mirada, los turistas que pasean por Copacabana e Ipanema ven personas sin techo en casi cada esquina, una postal muy distinta de la que anuncian las guías.
En el centro histórico, cerca de los arcos de Lapa, cada noche grupos de hasta 20 personas ocupan calles enteras y decenas dormitan sobre cartones, enrollados en mantas. 

La imagen impresiona, pero aún más las historias detrás de cada "morador de rua".
La mayoría son negros de origen pobre y muchos son adictos a las drogas, con problemas psicológicos o familiares; también hay vendedores ambulantes y hasta funcionarios jubilados, como Gilson Alves.

Gilson, de 69 años, trabajó 35 como técnico de radiografías en hospitales públicos de Rio. Pero debido a los retrasos en el pago de su pensión tuvo que vender sus enseres y dejar su apartamento de alquiler.

Este negro alto y de mirada dulce nunca tuvo una vida fácil. A los 5 años perdió una pierna, arrollado por un tranvía. Hace dos meses se fue con una bolsa a la calle y, después de que le robaran todo, fue rescatado por los servicios de la alcaldía y trasladado a uno de los 64 albergues municipales, con capacidad para 2.200 personas. 

"Me siento muy triste, humillado, golpeado por haber prestado tantos años de servicio y estar aquí por culpa de este gobierno", dice.
Gilson comparte habitación en un albergue de Ilha do Gobernador con seis personas mayores, entre ellas Jorge da Cunha, un obrero con problemas respiratorios de 63 años, que perdió su trabajo hace dos.

- Del lado más débil -

"La situación es crítica", reconoce la secretaria de asistencia social de Rio, Teresa Bergher.
Muchos brasileños llegaron a Rio buscando empleo durante la Copa del Mundo-2014 y los Juegos Olímpicos-2016, pero hoy este estado petrolero está con sus arcas vacías, víctima de la caída del precio del crudo y golpeado por una corrupción endémica.

El exgobernador Sergio Cabral (2007-2014) fue condenado a más de 14 años de cárcel, acusado de desvíos millonarios de dinero. Una parte de la suma recuperada permitió en marzo pagar los aguinaldos atrasados de unos 150.000 funcionarios jubilados.

"El aumento acelerado de las personas en situación de calle en Rio se debe principalmente a la crisis económica, pero también a la falta de políticas públicas", afirma la defensora pública Carla Beatriz Nunes. En su lugar, redes de voluntarios de iglesias y ONG brindan atención social, sirven desayunos y algunas hasta organizan clases de yoga para los sin techo.

"Quienes pagamos por la crisis somos los que tenemos menos condiciones financieras y menos estudios", afirma Robson, un obrero de la construcción desempleado, de 43 años, cuyo rostro sucio hace resaltar aún más sus brillantes ojos azules.


 

miércoles, 2 de agosto de 2017

MEDITERRÁNEO: CEMENTERIO DE SUEÑOS ROTOS

 !NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL!


A diario vemos en los medios de comunicación imágenes de seres humanos que pierden su vida en el mar. Más de 2.200 migrantes murieron en el Mediterráneo en lo que va de 2017, convirtiendo así a ese mar en un cementerio de ilusiones y desesperación. Esa cifra indica un tenebroso promedio de 10 muertes por día.

Son seres desesperados que escapan de sus países con la ilusión de acercarse a Europa para poder encontrar una salida a sus vidas destrozadas por la avaricia del occidente que ha invadido sus países a los que ha dejado sin recursos. Los medios y el gobierno nos habla de la "mafia" en un intento claro de mantenernos desinformados y pasivos ante esta tragedia que se cobra cada año miles de vidas. En el camino estas personas valientes encuentran la muerte y los que se salvan sufren criminalización y racismo en los países de acogida de Europa. 

Miren con atención las imágenes que aporto al final de esta reflexión y actúen. No podemos permanecer pasivos ante tal injusticia que cometen los gobiernos en complicidad con la prensa que nos manipula a diario. Cada uno de nosotros en nuestro espacio podemos hacer algo para que cada vez más personas tomen conciencia de este genocidio del imperialismo americano y sus aliados. 

Sin SOLIDARIDAD no hay futuro. 

FOTOS: Santi Palacios














sábado, 15 de julio de 2017

RUMANIA Y SUS 12 MIL PERSONAS SIN TECHO

Rumania ignora la carta de los Derechos Humanos:

Llevo dos semanas en Rumania después de vivir 13 años en España y puedo afirmar que este país ignora los derechos humanos. En estas semanas he intentado entender que sucede con las personas sin techo y me he quedado horrorizado con la mentalidad de la sociedad y los políticos que ignoran por completo los derechos humanos de las personas sin techo. Lo más grave de todo fue ver que en la calle había niños y personas con capacidades diferentes sin ningún tipo de atención en la calle. Las ONGs culpabilizan a las personas sin techo de su situación y los medios de comunicación informan muy poco sobre el drama de los 12.000 sin techo de Rumania y cuando lo hacen lanzan estereotipos y prejuicios sobre el colectivo.

Los ayuntamientos ofrecen alojamiento solo en los tres meses de invierno, el resto del año duermen en la calle sin ningún tipo de recurso. Es una vergüenza que un país como Rumania que lleva desde 2007 en la Comunidad Europea no tenga un plan para la inclusión social de las personas sin techo. Cada año mueren 300 personas sin techo y nadie asume responsabilidad alguna por estos asesinatos.

Las personas sin techo son los refugiados urbanos que no reciben la atención necesaria, son ciudadanos europeos que mueren lentamente al raso sin que nadie se entere. 

En ningún país de Europa he visto tanto desprecio por los derechos de las personas sin techo como en Rumania y en parte se debe por la mentalidad de la sociedad y la corrupción institucionalizada del gobierno.

Los gitanos son otro colectivo muy marginalizado y odiado por la sociedad rumana y muchos se ven obligados a emigrar en busca de países que sean más respetuosos con su cultura.